Meditación.

Posted in Animales on 24/11/2012 by Sotopose

Vi varias veces a este perro en el atardecer, en este mirador, y hoy decidí fotografiarlo.

Siempre los animales se adaptan al ritmo del día, y parece como las aves, que quieren captar los úlitmos rayos de sol, sabiendo que se terminan, y por eso las veo en un cable mirando hacia el poniente.

Aunque este perro parece un privilegiado, mirando la bahía, y sin nadie que le turbe su contemplación. Es un perro viejo, y hasta ciego de un ojo me pareció, pero evidentemente sabe mas que otro ser que es un momento especial, con la frescura del mar, y un cielo multicolor.Imagen

Tilcara.

Posted in Jujuy on 13/09/2012 by Sotopose

Una calle lateral, de las primeras, y luego de un trecho surgen los atisbos del tiempo detenido, lento, y la pregunta de la gente que pudiera abrir esta puerta, puerta hacia dónde?, tal vez al cielo.Imagen

Y caminando, lejos del evidente centro comercial, surge una inesperada plaza frente a la parroquia. Y una ventana, abandonada algo, seguro que por la atención del dueño a la vida misma, al sol, al hermoso día.

Imagen

Primer Plano

Posted in Animales on 27/07/2012 by Sotopose

Cuando compré el primer lente con gran apertura de diafragma, quería utilizar los números f: que dieran poca profundidad de campo, así ante esa ansiedad muchas imágenes resultaban con una zona errada de desenfoque aparente. También acercarme a un sujeto para lograr la sensación de cercanía tuvo su margen temporal de experimentación, pero si que me resulta muy importante y de gusto muy personal la frase de Robert Capa: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no te has acercado demasiado”

Aunque a veces es bueno estar lo suficientemente lejos…

No te rías de un colla

Posted in Gentes y Festivales de Jujuy, Jujuy on 30/03/2012 by Sotopose

No te rías de un colla que bajó del cerro,
que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas,
sus habales yertos;
no te rías de un colla, si lo ves callado,
si lo ves zopenco, si lo ves dormido.

No te rías de un colla, si al cruzar la calle
lo ves correteando igual que una llama,
igual que un guanaco,
asustao el runa como asno bien chúcaro,
poncho con sombrero, debajo del brazo.

No sobres al colla, si un día de sol
lo ves abrigado con ropa de lana,
transpirando entero;
ten presente, amigo, que él vino del cerro,
donde hay mucho frío,
donde el viento helado rajeteó sus manos
y partió su callo.

No te rías de un colla, si lo ves comiendo
su mote cocido, su carne de avío,
allá, en una plaza, sobre una vereda,
o cerca del río; menos si lo ves coquiando
por su Pachamama.

El bajó del cerro a vender sus cueros,
a vender su lana, a comprar azúcar,
a llevar su harina;
y es tan precavido, que trajo su plata,
y hasta su comida, y no te pide nada.

No te rías de un colla que está en la frontera
pa’l lao de La Quiaca o allá en las alturas
del Abra del Zenta;
ten presente, amigo, que él será el primero
en parar las patas
cuando alguien se atreva a violar la Patria.

No te burles de un colla, que si vas pa’l cerro,
te abrirá las puertas de su triste casa,
tomarás su chicha, te dará su poncho,
y junto a sus guaguas,
comerás un tulpo y a cambio de nada.

No te rías de un colla que busca el silencio,
que en medio de lajas cultiva sus habas
y allá, en las alturasm en donde no hay nada,
¡así sobrevive con su Pachamama!

Fortunato Ramos (de “Costumbres, poemas y regionalismos, 2003), foto:

Solo playa.

Posted in Lugares on 11/02/2012 by Sotopose

Playa.

Posted in Lugares on 04/02/2012 by Sotopose

Cómo descubrir lo que ya se ha visto tanto, si pareciera no haber velo?.
Toda forma y color resulta conocida,
y entonces, cómo renovarse uno desde dentro,
con propios recursos, para expresar algo nuevo
de algo viejamente conocido,
resulta un camino único,
una aventura
en un mar de plata.

Perdida, pero cuidada.

Posted in Iglesias de Jujuy on 14/01/2012 by Sotopose

En una curva del camino, se escapaba.
Solo un destello de su pintura blanca
titiló insinuando su existencia.
Parecía perdida,
pero imposible era por la devoción lugareña.
Casi no había un punto de vista para contemplarla.
Solo un registro, y ahora un recuerdo,
colorido como solo puede serlo.
Entre la Quebrada y la Puna, para estos templos, no hay altura.